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El reto de estudiar canto a distancia

Hace algunos años mi posición como docente sobre la posibilidad de enseñar canto a distancia era bastante cerrada. Debido a mi trayectoria de casi dos décadas como profesor de música y canto, es sencillo suponer que se trata de una simple resistencia al cambio y una inclinación al purismo en contra de las nuevas tendencias educativas. No negaré que algo de eso había en mi postura, pero puedo asegurar a dia de hoy, después de ser forzado por una pandemia mundial a transformar un sistema escolar exitoso de más de una década en una escuela a distancia, que hay muchas más razones de peso que en mi mente persisten para pensar con cautela en lo referente a la educación online en materia de canto y técnica vocal. Sin embargo, mi postura actual es bastante diferente. La experiencia de la pandemia ha hecho que me acerque a tecnologías que no sabía que existían, y que habrían sido de mucha ayuda en mis clases presenciales. He podido aplicar herramientas de mucha utilidad y que me han permitido transformar los procesos de aprendizaje y redimensionar la enseñanza del canto de muchas formas.

Al momento de escribir estas líneas, ha pasado un año de restricciones sanitarias desde el tiempo de la explosión de la crisis del covid 19, la cual afectó a todo el planeta. Un hecho como éste genera transformaciones profundas e irreversibles en muchos aspectos de la vida humana. La labor docente en cuanto al canto y la técnica vocal no puede ocurrir de la manera tradicional sin un alto riesgo de contagio de esta enfermedad, por lo que todas las escuelas y maestros particulares tuvimos que buscar alternativas para seguir atendiendo al alumnado, pero con la condición de evitar el contacto físico. El camino a seguir pasaba por aprender de tecnologías que se han venido aplicando hace años para salvar las distancias entre profesores y alumnos, pero que en el mundo del canto no eran tan populares. La videoconferencia, los salones virtuales, foros académicos on line, la creación de contenido audiovisual como material de clase, las páginas y servidores repletos de información de todo tipo en internet, son algunas de las potentes herramientas que se han hecho indispensables en esta labor y que en la era pre pandemia podían pasar desapercibidas para ciertos gremios.

Pero ¿por qué para muchos maestros respetables de canto la educación virtual no resulta una alternativa del todo viable? En mi opinión hay muchas razones, algunas salvables con la tecnología actual y otras que necesitan soluciones a futuro. La primera es el necesario contacto físico. Buena parte de la enseñanza de la técnica vocal requiere algo de tacto, es decir, la posibilidad de mostrar de manera presente y cercana cómo acciona el instrumento del instructor, así como el del aprendiz. Es posible prescindir de esto, pero hay que sustituirlo con mucha información anatomo-fisiológica, concisa y con el apoyo de mucho material audiovisual. A pesar de todo el esfuerzo, el tacto es insustituible como herramienta de aprendizaje y con la tecnología de hoy, no hay manera de usarlo pedagógicamente a distancia. Otro de los inconvenientes de dar clases de canto a distancia es la imposibilidad de interactuar en tiempo real, estrictamente hablando. Las potentes herramientas online para videoconferencias dan la ilusión de estar interactuando en vivo a pesar de que los interlocutores se encuentran a grandes distancias. La realidad es que por más rápidas que sean las conexiones de los usuarios siempre hay una latencia mínima, es decir, siempre la señal llega algún intervalo de tiempo tarde. En una conversación normal, esto no suele ser un problema, pero para que dos personas sincronicen ritmo musical en línea, es prácticamente imposible a día de hoy, a menos que se disponga de soluciones sofisticadas y en su mayoría experimentales. Por eso vocalizar fluidamente entre estudiante y maestro, tocar juntos, hacer voces al mismo tiempo, es por ahora bastante incómodo, o no es posible. Otro obstáculo que dificulta la educación online es que la información auditiva y visual del desempeño del estudiante que llega al docente a través del camino virtual es incompleta en comparación con lo que percibimos estando presentes. Por muchas razones: calidad de conexión, restricciones propias de la plataforma, tipos de cámaras o micrófonos, entre otros inconvenientes de índole técnico y de desarrollo tecnológico, los docentes de canto tenemos un panorama parcial del desempeño estudiantil, que debemos compensar pidiendo más muestras de video o de audio, entrevistando más y mejor al estudiante y agudizando los sentidos y la imaginación para poder acertar en nuestras apreciaciones y entregar una devolución lo más certera posible. Si nuestro método de enseñanza a distancia, es sin supervisión y por asignaciones, se presenta otra dificultad importante. En esta disciplina práctica, que involucra un instrumento biomecánico delicado y vulnerable como la voz humana, prescindir del seguimiento periódico y dejar enteramente la responsabilidad de autoevaluación al estudiante implica un riesgo bastante importante de lesión o simplemente de fracaso en la consecución de los objetivos académicos. No ver periódicamente al estudiante le quita ese espejo necesario para la autopercepción, constituido por la opinión certera y oportuna del docente al estar presente de manera cotidiana en el proceso educativo. Si un estudiante elige la educación a distancia sin supervisión debe estar muy consciente de que tiene una responsabilidad mayor en su formación. Debe intentar valerse de la mayor cantidad de herramientas posibles para ampliar su percepción y para verse a sí mismo, deberá grabarse, hacer videos y observar con detenimiento su desempeño, deberá aprender a escuchar y hacer comparativas constantes con casos de éxito en el desempeño técnico.

Si nos centramos en todo lo anterior, la educación a distancia para el canto pareciera no ser una muy buena opción. Pero ¿qué hay de las grandes ventajas de estudiar en línea que han sido develadas durante la pandemia? Hay también muchas razones para darle una oportunidad a esta vía para aprender a cantar. En primer lugar, poder estudiar con ese profesor o en esa escuela que siempre te llamó la atención, pero que no era una posibilidad porque vives en una ciudad o país distinto, es una ventaja impensable para los tiempos en los que yo empecé a estudiar canto. Lógicamente, internet salva distancias globales y nos permite contactar de manera inmediata a personas en cualquier parte del mundo. Otra gran ventaja es que estudiar online suele ser más económico. Las razones de esto pueden ser muchas, la principal es que te ahorras el traslado y la logística, pero también sucede que se abre un panorama de ofertas mucho mayor, porque es mundial. Así pues la competencia internacional obliga la regulación de los precios de las instituciones y le permite al estudiante escoger, entre un número de ofertas de dimensión global, aquella que más se adecúe a sus condiciones y posibilidades. Algo que fue una revelación para mí como profesor es que las clases a distancia me obligaron a utilizar más herramientas y recursos educativos para ilustrar el material y superar las limitantes naturales de esta modalidad de estudios. Me encontré con muchas aplicaciones, plataformas y recursos gratuitos y de pago que me permitieron organizar mucho mejor mis clases y las de todo el personal docente de la ECV. Hoy en día nuestro material y contenido dispone de tecnologías y complementos pedagógicos que han hecho más interesantes y divertidas nuestras clases. Otra gran ventaja para el estudiante a distancia es que tiene mayor libertad y uso de su tiempo, ya sea por ahorrarse los traslados o por las posibilidades de estudio automatizadas que dan completa libertad de horario.

Es incontestable el hecho de que todo cambió, y los pasos que venían dándose en años anteriores hacia la educación en línea se aceleraron drásticamente con la pandemia. Hoy es mucho más natural para la gente estudiar a distancia, se ha reducido el temor y la resistencia hacia este tipo de estudios. Con este panorama se abren nuevas posibilidades para abordar la preparación profesional y se multiplican las opciones para el estudiante. En mi opinión, estudiar a distancia es una opción más, tiene sus ventajas y desventajas. Durante este forzoso período de pruebas, muchos docentes que amamos la enseñanza, comprobamos que con un poco de adaptación, esfuerzo y mística se pueden lograr grandes resultados con los estudiantes a distancia. No es posible volver atrás, y no dudo que en años posteriores a la pandemia las formas de educación se flexibilicen, multipliquen sus opciones y sean menos rígidas. Solo queda de parte de profesores y alumnos estar a la altura, mantener nuestra calidad profesional, no perder el propósito y hacernos responsables por estas nuevas cuotas de libertad.

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Alejandro Zavala

Alejandro Zavala

Cantante, compositor, productor y músico popular. Ha participado en un importante número de producciones discográficas, incluyendo sus tres discos como solista: Origen (2009), Primavera para mayo (2011), Colores Tierra (2014) y Vocal (2021). Es director y productor musical de Sonofilia Studio Record, reconocido estudio de grabación en Caracas, Venezuela. Es director y fundador de la Escuela Contemporánea de la Voz.

www.alezavala.com

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